jueves, 28 de diciembre de 2017

LA FELICIDAD

A veces afianzados en la frenética dinámica de la búsqueda de la felicidad constante, olvidamos que esta está en esas pequeñas cosas que vivimos a diario. 
La vida es como un Bumerán, siempre vuelve aquello que damos, si arropamos los pasos con el amor por todo aquello que cubra nuestros actos, volverá a nosotros la influencia de estos.
Vivir no es enredarse en la cadena de la esclavitud de un sueño, sino crear eslabones de pequeños sueños a diario, mientras se disfrutan de estos.
El gran sueño no debe consistir en llegar al éxito total algún día, sino trabaja por este día a día, disfrutando de los pequeños logros. Vivir ya es un éxito. Existir ya es una meta conseguida; el regalo de uno de los sueños de aquellos que te ofrecieron la posibilidad de que con tu vida otras se vean recompensadas por tu existencia, permitiendo-les crear junto a ti sus propios momentos de felicidad. 
Lo peor de olvidarse de vivir, no es que uno, no valora la felicidad propia de su momento, sino que a aquellos que comparten contigo estos, les robas la opción de vivir junto a ti esta.
Convertir la felicidad en un objetivo significa enfocarte en algo que has de buscar, sin valorar lo que en el caminar diario ya tienes. No es un objetivo a perseguir, sino la consecuencia de centrar el foco de tu atención en aquello que te rodea a diario mediante un estado psicológico de autorrealización y plenitud para con uno mismo y con los demás.

Annia Mancheño ✍   





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